martes, abril 05, 2005

Chéspir Encoñau

Hoy vamos a hablar de las películas de Jólibud, esas que se llevan premios y más premios sólo por ser correctitas, nada del otro mundo.
No la he visto entera, pero Chéspir Encoñau es una de ellas. Hoy he visto que hacían un anuncio en la tele sobre ella, y he pensado, mira, qué maja la rubia. Pero la peli era una comedieta romántica de tres al cuarto.

Para fabricar una peli así los ingredientes son los siguientes:

1. Ponemos a un personaje histórico, Güílian Chéspir, que es casi seguro que en realidad era homosexual, pero eso no vende. Esto es Jólibud, chavales, el chico ha cambiado de orientación mágicamente. Los maricas, para secundarios chistosos.

2. Ponemos a una rubia delgada que cuando habla en castellano tiene acento de Talavera de la Reina. Y es muy guapa, y no puedo meterme con ella, pero es que... va demasiado limpia, tiene todos los dientes... lo digo porque si es una película histórica, va a ser que en el siglo XVII la gente se lavaba poquito.

3. Nos sacamos de la manga mil cosas que nunca pasaron y ponemos un montón de referencias actuales que se cargan toda posible credibilidad de la película, pero da igual, el espectador medio es un palurdo de Kentucky y tiene que sentirse identificado.

4. Escogemos actor para hacer de Chéspir y cogemos a Ralph Fiennes, un actor como la copa de un pino. No, uy, perdón, mejor cogemos a su hermano tonto, que es más joven, aunque no sepa actuar. Así son las cosas, Ralph, estírate la piel.

5. Estamos producidos por un gran estudio (con todos los sobornos y presiones que eso significa), es una comedieta romántica, supuéstamente de época y en nuestra antigua patria, es decir, en Inglaterra. Pues ya está, siete óscars.



Y por qué pongo una captura de pantalla del juego de máquina recreativa Power Drift (Sega 1988) para ilustrar todo esto? Pues porque últimamente me estoy cascando unas partidillas super-guapas!! :D

Miau.

1 comentario:

Odiseo dijo...

Vamos bien, vamos bien. Poniendo a parir películas, sin haberlas visto. Ejem. Bueno, así podrás llegar a crítico cinematográfico. Ah, no, para eso hay que ponerlas a parir, no haberlas visto pero nunca confesarlo. c'est la vie. Nunca llegarás a nada con esa sinceridad vehemente que te caracteriza.

 
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